No compres calzado outdoor solo por facha: 5 pruebas simples para elegir bien
Un calzado puede verse increíble y sentirse cómodo durante los primeros 30 segundos. Pero eso no significa que sea el indicado para vos.
El verdadero problema suele aparecer después: cuando llevás un buen rato caminando, el pie se hincha un poco, llegan las bajadas y empiezan los roces o molestias.
Antes de elegir tu próximo calzado de trekking u outdoor, hacé estas cinco comprobaciones.
1. Probátelo como realmente lo vas a usar
Usá una media similar a la que llevarías en una salida.
Una media fina de uso urbano no ocupa el mismo volumen que una media de trekking. Ese pequeño cambio puede modificar bastante el ajuste del calzado.
También conviene probar ambos pies y caminar unos minutos con ellos puestos.
2. Hacé la prueba de bajada
Este punto es clave.
Caminá y simulá una pequeña pendiente hacia abajo. Prestá atención a lo que pasa con los dedos.
Si el pie se desplaza demasiado hacia adelante y los dedos golpean contra la puntera, probablemente lo sientas todavía más después de varias horas de caminata.
Tiene que existir espacio suficiente adelante, pero sin que el pie quede suelto dentro del calzado.
3. Prestá atención al talón
Mientras caminás, fijate cuánto se mueve el talón.
Un pequeño movimiento puede ser normal, pero si se levanta demasiado en cada paso, la sujeción puede no ser la adecuada para tu pie.
En una salida larga, ese movimiento repetido puede terminar generando rozaduras, ampollas e incomodidad.
4. No elijas solamente por la suela, la marca o la estética
Una buena suela importa. La calidad de los materiales también.
Pero hay algo todavía más básico: la horma tiene que funcionar con tu pie.
Un excelente calzado para una persona puede resultar incómodo para otra. Por eso no alcanza con preguntar cuál es “el mejor”.
La pregunta correcta es: ¿cuál es el mejor para mi pie y para el uso que voy a darle?
5. Comprá pensando en tu uso real
No necesitás un calzado pensado para una gran expedición si la mayor parte del tiempo vas a utilizarlo para trekking liviano, viajes, sierras o escapadas de fin de semana.
Pensá dónde vas a caminar, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo.
El mejor calzado no necesariamente es el más técnico o el más caro: es el que mejor coincide con tu actividad.
Entonces, ¿cómo elegir?
Antes de comprar calzado outdoor, no preguntes solamente:
“¿Es bueno?”
Preguntate también:
¿Me ajusta bien? ¿Me sujeta correctamente? ¿Tengo espacio suficiente adelante? ¿Y realmente sirve para el uso que voy a darle?
Esas pequeñas comprobaciones pueden marcar la diferencia entre un calzado que te acompaña durante kilómetros y uno que termina guardado en el placard.
En Suiza Outdoor llevamos acompañando generaciones de aventureros desde 1888. Si tenés dudas, contanos qué actividad vas a hacer y podemos ayudarte a encontrar el calzado adecuado para tu próxima salida.
